25
economía
HISPANO-ALEMANA
Nº 4/2015
No es casualidad que el sector aeronáutico y aeroespacial haya sido la excepción en la industria y haya podido enfrentarse al largo in-
vierno recesivo de 2008 a 2013 con un crecimiento constante de sus cifras de negocio. El factor principal para ello ha sido el refuerzo
de la exportación, con el que el sector trató de compensar el retroceso del mercado local. Las exportaciones se han más que duplicado
en este período, hasta alcanzar la cota de los 6.000 millones de euros. La aviación obtiene el 85 por ciento de sus ingresos de la expor-
tación, mientras que la astronáutica genera así el 74 por ciento de los suyos.
El motor determinante de la aviación civil en España es Airbus, aunque existen también colaboraciones con Boeing y Embraer. Con tres
emplazamientos (Getafe, Puerto Real e Illescas), España contribuye a la construcción de la familia de aviones de pasajeros de Airbus.
Aparte de esto, se han ido formado algunos grandes proveedores de sistemas y estructuras, como Aernnova (piezas de avión como alas,
colas y fuselaje), Aciturri (timón de profundidad y revestimientos del carenado inferior) y Alestis Aerospace (piezas completas de plás-
tico reforzado con fibra de carbono). Asimismo, en el ámbito de los propulsores destaca especialmente la empresa ITP (Industria de
Turbo Propulsores). ITP es socio exclusivo de Rolls-Royce en el desarrollo de turbinas de baja presión para grandes motores y contribuye
al desarrollo de los motores UltraFan de nueva generación de Rolls-Royce.
Por su parte, la industria aeroespacial española continúa escribiendo un capítulo muy interesante. Desde que el país puso hace cuarenta
años su primer satélite en el espacio, este sector se ha venido desarrollando sin pausa y ocupa el quinto lugar en la UE. Con unas dos
docenas de empresas de alta tecnología, participa en todos los programas europeos del sector. Pasados los años de la crisis, a finales
de 2014 el gobierno español ha comprometido 345 millones de euros en la Conferencia Ministerial de la ESA para programas aeroes-
paciales. En total, España va a invertir entre 2015 y 2022 unos 1.400 millones de euros en programas de la ESA como el desarrollo del
lanzador Ariane 6. Además, se pueden señalar como un salto cualitativo de la ESA las misiones Proba 3 y CHEOPS, en las que actúan
como contratistas principales por vez primera SENER (especialista en posicionamiento de alta precisión, mecatrónica y sistemas me-
cánicos complejos) y Airbus DS.