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economía
HISPANO-ALEMANA
Nº 2/2017
Sin embargo, existen bastantes paralelismos
entre ambos sistemas notariales, al tener raíces
comunes en el notariado latino. No obstante,
hay una serie de diferencias, algunas de ellas
significativas. La particularidad alemana que más
pintoresca puede resultarle a un notario español,
es la obligación de leer íntegramente en voz alta
los documentos que certifican, por muchos folios
que ocupen. Sin embargo, las diferencias y sobre
todo la importancia de la figura del notario en
Alemania van mucho más allá.
El notario alemán, como sus colegas españoles,
ejerce en primera línea un poder público. Dotado
de fe pública notarial otorga una especial eficacia
jurídica a los documentos que autentica. Como en
España, los documentos notariales alemanes se
clasifican según su contenido:
Las Beurkundungen
pueden ser (i) autorizaciones de declaraciones de
la voluntad (
Beurkunung von Willenserklärungen
)
u (ii) otras autorizaciones (
sonstigeBeurkundungen
).
En estas últimas, el notario da fe de unos hechos
concretos que ha percibido, sin que se trate de de-
claraciones de la voluntad de las partes, por ejemplo
la protocolización de la asamblea general de una
sociedad anónima. Estos documentos vienen a
equivaler a las escrituras y actas españolas. Además,
existen las llamadas
Beglaubigungen
, autorizaciones
de hechos percibidos más sencillos, como por
ejemplo las copias o la certificación de firmas.
En Alemania hay que recurrir al notario sobre todo
para la compraventa de inmuebles, en cuestiones
de derecho mercantil
(p.ej.: constitución / compra-
venta de una sociedad limitada / anónima, actas
de una junta de accionistas) o sucesiones
(p.ej.:
testamento público, compraventa de una herencia).
Verificación de las cadenas de represen-
taciones legales
En el marco de transacciones, el notario tiene
que verificar las cadenas de representaciones le-
gales de las partes contractuales. Esto puede re-
sultar complejo en negocios internacionales,
sobre todo para grupos extranjeros que operen
en Alemania. Por ejemplo, cuando el accionista
de una entidad alemana es una entidad española,
el registro alemán exige la confirmación de que
la persona que actúa para la entidad española
tiene capacidad legal para firmar resoluciones
de socios u otros documentos relevantes para
las transacciones. Si un notario alemán domina
tanto el idioma como el derecho extranjero en
cuestión, puede agilizar significativamente este
proceso. En el ejemplo anterior, el notario alemán
consultará el registro mercantil español, si tiene
un acceso online, y en caso de dudas, también el
documento notarial español subyacente a la ins-
cripción registral española. Si conoce el idioma y
Cuando nos preguntamos qué cosas comparten España y Alemania,
pensamos en Mallorca, el rey y emperador Carlos I (V de Alemania)
o un gol de Fernando Torres. Lo último que se nos pasará por la
cabeza será probablemente el notariado.
D E R E C H O P Ú B L I C O
El notario alemán no es solo
un lector en voz alta




