Evolución económica contenida por la necesaria liquidación del endeudamiento
El año 2017 comenzó para Portugal con más optimismo que el año 2016. Durante el primer semestre de 2016, el crecimiento del
producto interior bruto (PIB) quedó, con un 0,9 por ciento en términos reales, por debajo de las expectativas, lo que provocó una
rebaja de las previsiones. La Comisión Europea preveía un aumento del 0,9 por ciento para todo 2016 y del 1,2 por ciento para
2017. Sin embargo, según datos del Instituto Nacional de Estadística INE, en el tercer trimestre se produjo un sorprendente im-
pulso del 1,6 por ciento gracias a las exportaciones y el boom del turismo, lo que implicó una nueva corrección al alza de las pre-
visiones. El Banco Central portugués pronosticó en diciembre un crecimiento del PIB del 1,2 por ciento para 2016, que se conti-
nuaría con un 1,4 por ciento en 2017 y un 1,5 por ciento en 2018. El gobierno calcula que en 2017 se llegará ya a ese 1,5 por
ciento. De este modo, continuará el moderado crecimiento de la economía que vive Portugal desde mediados de 2013 tras dos
recesiones.
Entre las noticias positivas se cuenta que el presupuesto de 2017 cuenta con el beneplácito de la Comisión Europea y cuenta con
el pleno apoyo del Parlamento. Se trata de los segundos presupuestos públicos que logra aprobar el gobierno socialista. Aunque
el gobierno presidido por el socialista Antonio Costa ha anulado algunas de las medidas de ahorro y ha apostado por cuestiones
de mayor calado social que el anterior gobierno conservador (que logró sacar al país del crisis financiera y de la recesión), man-
tiene el rumbo acordado en el Pacto de Estabilidad de la zona euro.
No obstante, a medio plazo el montante de la deuda proyecta una sombra muy alargada. En términos de Maastricht, según el
Banco Central la deuda pública alcanzó en el tercer trimestre de 2016 el 133,4 por ciento del PIB. A ello se le añade el elevado
grado de endeudamiento de las empresas privadas no financieras (septiembre de 2016: 145,0 por ciento del PIB), si bien esta
cifra tiende a la baja. Por su parte, a pesar del retroceso de la deuda pública en los presupuestos, el sector privado mantiene un
endeudamiento del 223,4 por ciento del PIB (septiembre de 2016: 230,6 por ciento del PIB).




