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Los trabajadores alemanes
tienen más dinero en el bolsillo
en términos reales. Los salarios, con la inflación ajustada, fueron
un 1,2 por ciento más altos en el segundo trimestre del año que
en el mismo periodo del año anterior, comunicó el Instituto ale-
mán de Estadística. En este sentido, los salarios nominales crecie-
ron un 2,3 por ciento, mientras que los precios de consumo su-
bieron de media un 1,1 por ciento. El pasado año, los salarios re-
ales cayeron incluso un 0,1 por ciento, por primera vez desde la
recesión del año 2009.
Según los expertos, el aumento salarial de la primavera se debió
a un incremento tanto del salario base como de las pagas ex-
traordinarias. Los salarios nominales de las empresas manufactu-
reras han crecido con más fuerza, un 3,2 por ciento, que los de las
empresas de servicios, con un 1,9 por ciento. Una de las razones
de esto fueron los elevados convenios colectivos de la industria
del metal. Esto condujo a incrementos salariales por encima de la
media en la fabricación de productos metalúrgicos (+5,4 por
ciento) y en la fabricación de maquinaria (+6,3 por ciento).
Un empleado a tiempo completo, por lo tanto, ganó de media
3.518 euros brutos al mes en el segundo trimestre, sin pagas ex-
traordinarias. Los mayores salarios fueron, de media, para los em-
pleados de banca y seguros (4.689 euros), del ámbito de las TIC
(4.662 euros) y del suministro de energía (4.588 euros). Los sala-
rios más bajos correspondieron a
los empleados de hos-
telería con 2.109
euros.
(vm)
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economía
HISPANO-ALEMANA
Nº 4/2014
La inquietud
provocada por las cri-
sis políticas internacionales continúa pesando sobre el ánimo de la
economía alemana. En septiembre el Índice de Clima empresarial del
Instituto de Investigaciones de Económicas Ifo, el indicador más im-
portante de la economía alemana que se elabora mediante encuestas
entre 7.000 empresas, cedió por quinta vez consecutiva y pasó de
106,3 a 104,7 puntos. Se trata del peor resultado de la serie desde abril
de 2013. El retroceso fue peor de lo que anticipaban los expertos.
En septiembre las empresas valoraron peor tanto la situación actual
como sus perspectivas de futuro. Además, la Sociedad de Investiga-
ción del Consumo informó de que la confianza de los consumidores
en Alemania se ha deteriorado considerablemente y en las últimas se-
manas muchos institutos económicos han corregido a la baja sus pro-
nósticos de crecimiento de la economía alemana.
Los expertos mencionan tres razones para el súbito desánimo de Ale-
mania: Ucrania, China y los vecinos europeos. Según se desprende de
las encuestas entre la población y de los indicadores de los institutos
de investigaciones económicas, la crisis en Ucrania se superpone a
menudo a todo lo demás. No obstante, se sobreestima la importancia
de las exportaciones de Alemania al Este. “Rusia no tiene suficiente
peso económico como para influir a largo plazo en la coyuntura de
Europa occidental”, dice Jörg Krämer, economista jefe del Commerz-
bank. En 2013 sólo un tres por ciento de las exportaciones alemanas
tuvieron como destino a Rusia.
Debería tomarse más en serio, sin embargo, el debilitamiento del cre-
cimiento en China. Aunque la economía del gigante asiático continúa
creciendo a un ritmo de más del siete por ciento, este dato resulta de-
cepcionante: hace un par de años sobrepasaba el doce por ciento. Este
cambio tiene importantes consecuencias para la economía alemana,
ya que casi todas sus grandes empresas están presentes en China. De
hecho, para Alemania el mercado chino ya es casi tan importante
como el estadounidense.
En todo caso, la mayoría de economistas opinan que la razón principal
de los nubarrones que se ciernen sobre las perspectivas económicas
de Alemania es otra: la debilidad de las economías de Francia e Italia.
No en vano, más del doce por ciento de las exportaciones alemanas
tienen como destino estos dos países. Mientras que hace dos años y
medio las exportaciones a China y EE UU pudieron compensar las cri-
sis económicas de Grecia, España y Portugal, ahora el crecimiento de
China es demasiado débil. En todo caso, la mayoría de alemanes no
tienen por qué preocuparse por su puesto de trabajo. Aún no está
claro cuánto durará este declive ni cuál será su profundidad, pero los
expertos no prevén una caída de la economía como la del año 2008.
Y además, el mercado laboral alemán semostró entonces bastante ro-
busto.
(vm)
Crece el poder
adquisitivo de
los alemanes
Cae la confianza
empresarial en
Alemania
1,2,3,4,5,6,7 9,10,11,12,13,14,15,16,17,18,...84
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