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economía
HISPANO-ALEMANA
mayo/junio/julio 2013
Amrum
Con una superficie de 20 metros cuadrados, Amrum es la
décima isla más grande de Alemania. La playa de arena
tiene una longitud de diez kilómetros y una anchura en su
punto más amplio, de un kilómetro y medio. Es decir, la playa es
casi tan grande como la propia isla, que en total cuenta con una
superficie a lo ancho de dos kilómetros y medio. Con una fuerza 6 del
viento, Amrum ofrece olas perfectas para los profesionales del surf, los
aficionados a la vela y los kiters. Desde sus 63 m por encima del nivel del mar,
también se puede observar lo que acontece desde las alturas: el faro de Amrum está
abierto al público y es el más alto de la costa del mar del Norte. Además de ofertas para los amantes de los deportes acuáticos, Amrum también
permite disfrutar de excepcionales espectáculos de la naturaleza: miles de aves marinas que habitan la isla durante la época de reproducción se
acercan atraídas por el alimento que les ofrecen las marismas. Durante la bajamar, cuando la arena de las marismas se seca y el mar desaparece
durante un par de horas, se puede ir andando desde Amrum hasta la isla vecina de Föhr, o a la inversa.
Spiekeroog
Situada entre las islas vecinas de Langeoog y Wangerooge, con una superficie de 18 metros
cuadrados Spiekeroog posee un verde inusual para una isla de Frisia oriental. La gran ar-
boleda de robles y pinos melis, impropia de estos parajes, es una peculiaridad de esta isla
en el parque nacional del mar de Frisia de Baja Sajonia. En el verano los visitantes que-
dan cautivados por los brillantes tonos lilas del limonium y las rosas salvajes que se
contemplan entre las dunas. En otoño el espino amarillo irradia un sinfín de tonalida-
des ocres. No solo el turismo de salud se siente atraído por la diversidad de la flora de
la isla, sin tráfico de automóviles y con un aire muy puro. El centro terapéutico con sus
métodos curativos, tanto tradicionales como modernos, también representa un lugar
para la relajación, ya sea mediante un tratamiento con piedras en caliente o talasotera-
pia para fortalecer las defensas. Los visitantes pueden disfrutar, además, de salidas en
barco para ver los bancos de focas.
Panorama
foto:
Quedens
foto: Nordseebad Spiekeroog GmbH
Helgoland
A unos 70 km de tierra firme se alza Helgoland con sus impresionantes acantilados de rocas
sedimentarias rojas emergiendo del agua. Esta isla posee una naturaleza singular y un
suave clima de alta mar. El islote de un kilómetro cuadrado de superficie se distingue hoy
por los acantilados de roca sedimentaria roja, que se elevan 61 metros sobre el nivel del
mar y una pequeña isla vecina, llamado Badadüne. A nivel arquitectónico Helgoland re-
sulta fascinante. La isla se compone de tres zonas: la inferior, la media y la superior. Lo
más destacado de la visita son los acantilados, la aguja rocosa “Anna la Larga”, y el as-
censor que permite acceder cómodamente a la parte alta de la población. Las multico-
lores casitas de colores en el puerto, llamadas Hummerbuden, han sido declaradas mo-
numento histórico. Aquí los visitantes pueden disfrutar de una auténtica delicatessen, el
famoso "bogavante de Helgoland", recién capturado en las aguas que rodean la isla.
foto: Kurverwaltung Helgoland
Puede encontrar más información en español sobre
todas
las
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la página web:
cio-relax/islas-
alemanas/islas-alemanas.html
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