Panorama
Con sus edificios góticos y pintorescas callejuelas, Gerona se está convirtiendo en el nuevo destino predilecto de
España. Cada vez hay más turistas que ponen rumbo a Gerona, tanto en Semana Santa como en las fiestas del pa-
trón de la ciudad, San Narciso, o en Temps de Flors, la conocida fiesta de las flores de la ciudad.
Los turistas de la Costa Brava que estén cansados de la playa y de las animadas fiestas de la cercana Lloret de Mar y todo el que quiera
alejarse del bullicio de la turística Barcelona podrá disfrutar aquí sobre todo de una cosa: paz y tranquilidad. Con casi 100.000 habi-
tantes, Gerona es la más pequeña de las cuatro capitales de provincia de Cataluña. Ubicada en el extremo noroeste de la región, posee
el encanto y la comodidad de una ciudad pequeña con mucho que ofrecer: por el Paseo de la Muralla se puede rodear el casco antiguo
y, si hace buen tiempo, se puede disfrutar de unas vistas despejadas hasta los Pirineos.
El Oñar y los otros tres ríos que confluyen aquí, Ter, Güell y Galligans, están controlados mediante embalses y canales para evitar inundaciones,
que antes estaban a la orden del día. Las casas colgantes sobre el río Oñar también merecen la pena, así como el paisaje alrededor de
Gerona, que invita a senderistas y aventureros a disfrutar de emocionantes descubrimientos. El paraíso volcánico de La Garrotxa se en-
cuentra a tiro de piedra, al igual que los numerosos pueblos de los alrededores del Ampurdán.
La gastronomía es otro de los atractivos para el visitante. Gerona cuenta con una gran variedad de excelentes restaurantes. Desde la
cocina más extravagante hasta la cocina tradicional, se puede elegir entre innumerables restaurantes con mucho encanto y una carta
moderna. Cabe destacar “El Celler de Can Roca”, que fue nombrado mejor restaurante del mundo en 2015.
Gerona: una pequeña metrópoli
con mucho encanto




