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economía
HISPANO-ALEMANA
Nº 5/2016 - 1/2017
La CámaraAlemana informa
como hasta entonces. Se alquiló una sede en el número 10 de la
Ronda Universidad de Barcelona y se nombró a un director ge-
rente con una remuneración fija.
El 17 de enero de 1923 se llevó a cabo la conversión oficial de
la asociación en la “Cámara de Comercio Alemana para España”,
siendo nombrado presidente Wilhelm Schul (de la empresa Gui-
llermo Schul) de Barcelona. De este modo, la Cámara Alemana
es una de las más antiguas de la red de cámaras de comercio
alemanas en el extranjero. Con su constitución asumió 125 so-
cios, que pasarían a ser 160 al acabar ese año. En la actualidad,
la Cámara Alemana es una asociación registrada española.
La nueva cámara no llegó ni un minuto tarde: en diciembre de
1922 había expirado el tratado de comercio hispano-alemán y
habían comenzado las negociaciones para la formalización de
nuevo acuerdo. Dado que la Cámara Alemana disponía ya de
datos detallados sobre la economía y sus diferentes sectores y
contaba con contactos por todo el país, se incluyó al presidente
de la Cámara y al director general de A.E.G. Ibérica, Eugen Arm-
bruster, en la comisión negociadora como miembros cualificados.
Las negociaciones resultaron particularmente arduas y duras, lo
que influyó también en el trabajo de la Cámara.
Las negociaciones provisionales se prolongaron indefinidamente,
siendo testigo de ello las actas de las innumerables reuniones
de la junta directiva, entrevistas y circulares a los socios, así
como telegramas al Ministerio de Exteriores alemán, memoran-
dos a los líderes de todos los partidos del parlamento alemán e
informaciones a la prensa generalista y especializada de Alema-
nia. Finalmente, el 7 de mayo de 1926 representantes de ambas
partes firmaron en Madrid el nuevo Tratado de Comercio, que
debía permanecer en vigor hasta el año 1958.
El alivio fue considerable: el 7 de junio de 1926 la Cámara Ale-
mana de Barcelona, con la presencia del Embajador alemán, el
Conde Welczek, celebró un banquete en “honor de los señores
que han contribuido especialmente a la formalización del Tra-
tado de Comercio hispano-alemán”. Se había logrado pues un
primer hito importante en las relaciones económicas hispano-
alemanas.
Rogamos por tanto a nuestros Socios que, habida cuenta
de las circunstancias expuestas, pongan a disposición
de la Cámara los medios adecuados, mediante un pago
único por un importe mínimo de 25,00 pesetas, importe
que no consideramos exorbitante, a fin de poder
garantizar la participación del Delegado Wilhelm Schul
en las negociaciones.
Comunicado, 30 de mayo de 1923.
“
”
Lea el capítulo
“1926-1958: los años de crisis y autarquía”, en el
próximo número de nuestra revista.
Anuncio de la empresa del primer presidente de la Cámara Alemana
Federico Rissmann, 1908




