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economía

HISPANO-ALEMANA

Nº 3/2017

La CámaraAlemana informa

diputado parlamentario Alexander

Wenne, miembro del comité de econo-

mía, economía exterior y pymes. Un

total de 600 invitados disfrutaron de la

comida de celebración, que tuvo lugar

en el salón de fiestas del INI enMadrid.

En1972, Claus Leineweber, durantemu-

chos años director gerente de la Cámara

de Comercio Alemana para España,

constataba que "la economía española

se encontraba en un momento bajo", anticipándose a lo que un año más

tarde, con la primera crisis del petróleo, parecía evidente: el "modelo de

desarrollo" de la economía española estaba agotado. Debido a la fuerte

dependencia de España de los proveedores energéticos, se observó un au-

mento vertiginoso de la inflación y de los impuestos. Los fondos enviados

por los trabajadores emigrados, los ingresos procedentes del turismo y las

inversiones directas no bastaron para compensar el déficit comercial.

Tras la muerte de Franco en 1975 y durante el posterior periodo de la

"Transición" hasta la entrada de España en la CEE, la evolución del país

estaría marcada por una fase de reestructuración democrática y por los

ajustes desde un punto de vista financiero.

Durante la segunda mitad de los años 70, cuando el país comenzaba a

recuperarse de la primera crisis por los precios del petróleo, se produjo

la segunda crisis (en 1979), todavía más fuerte y larga. Además, España

estaba ocupada con su transformación interna: se quería pasar de un

modelo con mercados controlados, estructuras monopolísticas y rígidas

regulaciones del mercado a un sistema económico abierto y orientado

al mercado. Entre 1976 y 1985, el incremento anual de la inflación as-

cendió a unamedia del 15 por ciento (en Alemania se situaba en el cua-

tro por ciento). Asimismo, se produjo un descenso de la actividad

inversora. Un reflejo claro de la crisis fue el aumento continuado del nú-

mero de desempleados: la cifra pasó del 4,9 por ciento al 21,9 por ciento

en 1985. En este periodo también se percibió un desequilibrio crónico

en el comercio exterior. Entre 1976 y 1985 las importaciones práctica-

mente duplicaron a las exportaciones.

En octubre de 1977, tras arduas negociaciones, se firmaron los "Pactos

de la Moncloa". Para ello, los representantes del gobierno y los partidos

de mayor representación en el Parlamento, así como los interlocutores

sociales, se pusieron de acuerdo para implantar cambios significativos,

que también se vieron reflejados en la Constitución Española aprobada

en 1978. Los Pactos de la Moncloa representaron el primer intento, tras

casi cuatro décadas de dictadura, de poner enmarcha cambios históricos

en los ámbitos político, económico y social, mediante el acuerdo de todos

los partidos. El pacto de 1981 continuó con la aprobación de un acuerdo

social de tres páginas entre el gobierno, los dos grandes sindicatos (UGT

y

CC.OO

.) y la confederación CEOE.

La Cámara de Comercio Alemana acompañó a España en el camino hacia

la democracia. En 1975 la Cámara contaba con 1.700 socios (en 1983,

1.507) y 20 trabajadores. Conmotivo de

su 60 aniversario en 1977, al que acu-

dieron el ministro alemán de Economía

Hans Friderichs y el director general de

la DIHT, Paul Broicher, se publicó un de-

tallado artículo titulado "60 años al ser-

vicio de las relaciones económicas

hispano-alemanas" sobre "las nuevas

medidas de política económica del go-

bierno español". La oficina deMadrid se

instaló en 1979 en las dependencias del

edificio del Deutsche Bank situado en el Paseo de la Castellana, 18.

A partir de entonces, España y Alemania abrieron juntos el camino hacia

lamodernización en numerosas ocasiones. Empresas alemanas de los sec-

toresmás diversos se asentaron en España de forma permanente. En junio

de 1980 se inauguró la primera planta piloto de energía solar. Fue cofi-

nanciada por España y Alemania y podía generar 50 kWde energía. Cinco

añosmás tarde, el rey Juan Carlos I y el presidente de la República Federal

de Alemania, Richard von Weizsäcker, inauguraron el Observatorio del

Teide y, con él, también un telescopio de vacío del Instituto Kiepenheuer

para física solar de la Universidad de Friburgo, que todavía hoy está en

funcionamiento junto con otros telescopios alemanes.

En 1977 el gobierno español envió una segunda petición a Bruselas que,

tras la correspondiente evaluación y aprobación en febrero de 1979, con-

dujo al inicio oficial de las negociaciones. Al igual que en la primera so-

licitud en el año 1962, Alemania y la Cámara de Comercio Alemana

abogaron por la inclusión de España en la CEE. En 1980, el director eje-

cutivo de la Federación de Industrias Alemanas (BDI, por sus siglas en ale-

mán) resaltó en un discurso enMadrid que "la industria alemana también

tiene interés en un futuro en acompañar y apoyar a la industria española

en el camino hacia la Comunidad Europea". Poco después el presidente

de la DIHT, Otto Wolff von Amerongen, manifestó también su acuerdo.

En mayo de 1981 se inauguró una oficina de información de la Comuni-

dad Europea en Madrid con el objetivo de que España se familiarizase

con la distribución de tareas y las funciones de la Comunidad.

En abril de 1985 se cerraron en gran medida las negociaciones de ad-

hesión. La revista de la Cámara resumió los cambios inminentes más

importantes en el número de mayo de aquel año: Implantación del

Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) del 12 por ciento (con un tipo

reducido del 6 por ciento), que reemplazaba al impuesto sobre el vo-

lumen de ventas, el impuesto de lujo, el impuesto compensatorio o de

aduanas y las subvenciones a las exportaciones (o "desgravación fiscal a

la exportación"). La revista aclaraba en numerosos artículos y seminarios

las próximas novedades a sus socios y amigos.

Los años 80 en España también se vieron marcados por el creci-

miento de la industria automovilística y la relación cada vez más

estrecha con Alemania en este sector. En 1981 Volkswagen-Audi

creó una representación comercial directa en España. En 1981,

Daimler-Benz adquirió el 52 por ciento de Mevosa y, con ello, logró

Makro, hoy integrada dentro del grupo Metro, introduce el concepto

de cash&carry en España en los años 70