El ejercicio 2016 resultó positivo para Liebherr Ibérica en el mercado
europeo occidental y registró un incremento en las cifras de factura-
ción. Tobias Böhler, director gerente comercial de Liebherr Ibérica prevé
un aumento de la actividad en todos los ámbitos de producción. No
obstante, esto no es atribuible a un aumento de las ventas motivado
por el crecimiento del mercado, sino a la sustitución de maquinaria ya
entrada en años. “Yo diría sobre la situación de nuestro sector que
nuestros clientes empiezan a ver la luz al final del túnel. Esperamos que
esta tendencia continúe en la segunda mitad de 2017 y en 2018”,
apunta Böhler. Respecto a la restricción del crédito que ha obligado a
los empresarios españoles a aplazar inversiones de sustitución, Böhler
comenta: “En mi opinión, sigue existiendo una cierta reticencia de los
financiadores de la compra en relación con productos a emplear en el
sector de la construcción. Simplemente, a pesar de los bajos tipos de
interés a nivel internacional, el acceso al crédito de las empresas de ese
ámbito es complicado”.
Además, en su centro de Pamplona Liebherr produce grúas torre y com-
ponentes para otras áreas de producción del grupo. Esta fábrica es de
gran importancia, ya que además de la producción de grúas desarrollan
soluciones para otros centros de producción. Antes de que la crisis
económica comenzara a notarse en España, la fábrica de Pamplona
producía alrededor de un 40 por ciento para el mercado español; pos-
teriormente, esta cuota llegó a bajar por debajo del 4 por ciento hasta
hace bien poco. Lo especial de la fábrica de Pamplona es su departa-
mento propio de desarrollo. Böhler destaca su elevada flexibilidad y el
grado de conocimiento del producto, unidos a una experiencia de mu-
chos años, y añade: “El centro de Pamplona presenta ventajas logísticas
por su cercanía a puertos de mar y un mercado laboral local con per-
sonal cualificado de diversas universidades y escuelas profesionales.
Aparte de esto, también resulta de gran importancia la densidad indus-
trial del emplazamiento, es decir, la presencia de proveedores sobre
todo del sector de proveedores automovilísticos y del metal”.
En cuanto a la formación de sus empleados, Liebherr apuesta com-
pletamente por el sistema dual en España. Así, la formación teórica
en las escuelas profesionales se complementa desde el primer
curso con prácticas en los centros de Azuqueca de Henares y Chi-
loeches (Guadalajara). “En el último curso de formación el pro-
grama incluye estancias de varios meses en centros de producción
en Alemania. Este sistema proporciona excelentes aprendices que
suelen acabar siendo contratados”.




