27 economía HISPANO - ALEMANA Nº 3/2026 Para estos inversores, Germany Trade & Invest (GTAI), la agencia federal alemana de promoción económica, ofrece el primer punto de contacto para su desembarco en Alemania, brindando acompañamiento en su búsqueda de emplazamientos y en su implantación en el país. Su informe anual de 2025 refleja un escenario agridulce: los proyectos de inversión retrocedieron un 9,3%, una caída significativa pero mucho más contenida que el desplome del 18,1% registrado en la media de la Unión Europea. Desde 2015, Achim Hartig se encuentra al frente del área Invest de GTAI como Managing Director. Desde 2021, preside además la Red de Agencias de Promoción de Inversiones de la OCDE y desde 2023 forma parte del Consejo Asesor sobre Calidad de la Inversión Extranjera Directa (IED) de este organismo. Señor Hartig, el eje temático de este año de la Cámara de Comercio Alemana para España es ‘Alemania y España: por un ecosistema empresarial más competitivo y resiliente’. ¿Qué dinámica observa actualmente en Alemania como destino de inversión y cómo valora su atractivo en comparación internacional? En primer lugar, conviene diferenciar claramente dos series de datos. En la balanza de pagos, la inversión extranjera directa en Alemania aumentó con fuerza en 2025, pasando de 21.000 a 74.000 millones de dólares, según el World Investment Report 2026 de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD). Sin embargo, buena parte de este incremento corresponde a adquisiciones y operaciones de financiación internas de los grupos empresariales. Para valorar realmente un destino de inversión son especialmente relevantes las nuevas fábricas, los laboratorios o las ampliaciones de instalaciones. En este ámbito, GTAI y las agencias de promoción económica de los estados federados registraron en 2025 un total de 1.564 proyectos, un 9,3% menos que el año anterior. No es una cifra que invite a la complacencia, pero sí refleja una notable estabilidad en comparación internacional: a nivel mundial, el número de proyectos descendió un 9,5% y en la UE, un 18,1%. Más acusado fue el descenso del volumen de inversión previsto, que pasó de 23.200 a 11.800 millones de euros. Los conflictos arancelarios y la incertidumbre geopolítica están llevando a muchas empresas a aplazar decisiones de gran calado. Desde un punto de vista estructural, observo dos cambios. Por un lado, China, con 228 proyectos, ha superado a Estados Unidos, con 206, como principal país de origen de las inversiones. Por otro, las empresas están configurando cadenas de suministro más redundantes y próximas a sus mercados de venta. Alemania, como mayor mercado de Europa, se beneficia de esta tendencia. La estabilidad política y jurídica, los costes energéticos, la burocracia y la disponibilidad de mano de obra cualificada son factores decisivos para que un emplazamiento entre en la lista de posibles destinos. Pero, al final, un proyecto se decide por el ecosistema regional de proveedores, centros de investigación y talento. Y Alemania cuenta con importantes fortalezas en este ámbito.
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