27 economía HISPANO - ALEMANA Nº 2/2026 La carrera global por la infraestructura digital ha situado a los centros de datos en el eje de la agenda económica del siglo XXI. La irrupción de la inteligencia artificial, el crecimiento exponencial del tráfico de datos y las nuevas exigencias en materia de soberanía tecnológica están reconfigurando el mapa europeo de la inversión digital, y España se ha consolidado como uno de los hubs emergentes más atractivos del continente gracias a su posición geográfica, su liderazgo en energías renovables y una red de fibra y cables submarinos de las más densas de Europa. Según el Informe Anual 2025 de Spain DC, la potencia IT instalada en colocation e hiperescalares alcanzó los 439 MW a finales de 2025, podría multiplicarse por seis hasta 2030 y movilizar cerca de 66.900 millones de euros de inversión acumulada en los próximos cinco años, con la creación de hasta 16.300 empleos directos, indirectos e inducidos —frente a los 7.500 que sostiene el sector hoy—. Madrid concentra más del 50% de la capacidad nacional, seguida de Cataluña y Aragón, consolidadas como nuevos polos de inversión y desarrollo tecnológico. En este contexto, Spain DC, la Asociación Española de Centros de Datos, representa al ecosistema sectorial y reúne a los principales operadores, inversores y empresas tecnológicas, nacionales e internacionales, vinculados a la infraestructura digital en España. Al frente de la asociación se encuentra Begoña Villacís, con una amplia trayectoria institucional, que defiende un sector que se presenta como una de las grandes oportunidades de reindustrialización para España y como una infraestructura estratégica para la soberanía digital y la competitividad de Europa. Sra. Villacís, España se ha consolidado en los últimos años como uno de los destinos preferentes para la inversión en centros de datos en el sur de Europa. Voces del sector, entre ellas la del presidente y CEO de Siemens España, Fernando Silva, describen los centros de datos como las nuevas infraestructuras logísticas del siglo XXI, equiparables a las carreteras, puertos o aeropuertos para la economía industrial. ¿Cómo describiría usted el momento que vive el sector en España y qué factores sitúan al país en condiciones de liderar la segunda ola europea de centros de datos? España vive un momento decisivo (y no, no es una exageración). En efecto, igual que la economía industrial necesitó carreteras, puertos y aeropuertos, la economía digital necesita centros de datos. Son la infraestructura física que hace posible lo cotidiano: un Bizum, una receta electrónica, una videollamada, disfrutar de una serie en el sofá de casa… Internet es físico, tiene dirección postal donde se desarrolla. Una dirección que tiene que estar en algún lugar y España reúne condiciones muy potentes para ser el hub digital del sur de Europa. Los datos lo reflejan con claridad. Nuestro Informe Anual recoge un impacto inversor total entre 2025 y 2030 de 66.900 millones de euros. Una cifra asombrosa que va de la mano de los datos de potencia IT instalada: España cerró 2025 con 439 MW (un 24% más que en 2024) y podría alcanzar 2.537 MW en 2030. ¿Qué nos hace competitivos y especialmente atractivos? Conectividad internacional, una posición geográfica privilegiada, capacidad renovable, suelo y margen de crecimiento. Mientras que Alemania representa madurez industrial europea; España aporta nueva capacidad, escalabilidad y una puerta digital desde el sur. Se trata de reforzar Europa con más nodos, más resiliencia y más autonomía tecnológica, lo que se traduciría en más independencia europea.
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