20180321-Empresas Alemanas-en-España-2018-Camara-Alemana
Cámara de Comercio Alemana para España | IESE En el informe de 2018, los elementos competitivos más importantes para las empresas encuestadas han resultado ser la estabilidad política y los aspectos relacionados con el capital humano, como por ejemplo la motivación de los empleados (el aspecto más importante para las empresas alemanas), la calidad del sistema educativo, de la formación académica y del sistema de formación profesional. Los aspectos menos importantes son los relativos a la financiación, como por ejemplo el acceso al crédito o las subvenciones a las empresas. Entre los aspectos mejor valorados, o principales fortalezas de España, estarían las condiciones de vida para los directivos extranjeros y aspectos de capital humano, como la motivación de los empleados y la productividad de los mismos comparada con Alemania. Además de estos aspectos, hay otros en los que las expectativas de las empresas están satisfactoriamente cubiertas, como pueden ser la protección de la propiedad intelectual, las infraestructuras, el acceso a las tecnologías o la seguridad del marco jurídico. Hay otras áreas, sin embargo, en las que hay una diferencia significativa entre la importancia otorgada y el nivel de satisfacción. Este es el caso de varios factores institucionales (la estabilidad política, mencionada previamente, el funcionamiento de la justicia y del resto de la administración, la unidad de mercado y los costes energéticos), y también del sistema educativo, (en lo que respecta a la calidad del sistema de formación profesional y del sistema educativo escolar, estando la formación académica claramente mejor valorada). Estos resultados son muy consistentes con otros estudios de competitividad de España, como el Barómetro del Clima de Negocios en España desde la perspectiva del inversor extranjero, que IESE realiza con el ICEX y Multinacionales por Marca España, el Barómetro de los Círculos y también con el Global Competitiveness Report del World Economic Forum. En el primero también se señala la importancia de los factores relativos al capital humano, la educación y la estabilidad institucional. En todos ellos se señalan también las fortalezas en cuanto a infraestructuras, calidad de vida y aspectos Los factores de competitividad mejor valorados son los de motivación y productividad de los empleados, condiciones de vida y protección de la propiedad intelectual, entre otros. Entre los peor valorados están la calidad del sistema educativo y la formación profesional, los costes energéticos o la estabilidad política.
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