13 economía HISPANO - ALEMANA Nº 3/2026 Si se habla de empresas, una inspiración para España por parte del modelo alemán puede ser el concepto Mittelstand, que propicia el crecimiento empresarial como clave, no solo de supervivencia, sino de decisiva aportación a la economía. Así lo destaca Rafael Vaquero, director general de Fundación CRE100DO: “Consideramos que España necesita construir su propio Mittelstand: un tejido empresarial mucho más amplio de Empresas de Tamaño Intermedio (ETI), sólidas, innovadoras e internacionalizadas, con capacidad para competir a escala global y vocación de permanencia a largo plazo. Alemania nos demuestra que la competitividad de un país no depende solo de sus grandes corporaciones, sino también de contar con miles de compañías capaces de liderar nichos globales, invertir a largo plazo, generar empleo de calidad y mantener un fuerte arraigo en sus territorios”. España, un país de pymes (cerca del 99,8% del total, autónomos incluidos) cuenta, por lo tanto, con una gran oportunidad para procurarse este crecimiento. “Desde la Fundación - subraya Vaquero - trabajamos para que dejen de ser la excepción y se conviertan en una parte mucho más relevante de nuestro tejido productivo. Para conseguirlo necesitamos poner el crecimiento empresarial en el centro de la política económica y crear un entorno que facilite ganar escala, innovar, competir globalmente e invertir a largo plazo”. Sobre el terreno Desde la óptica macro, España tiene implantación en Alemania con diversos ejemplos. Por ejemplo, ACS, que controla la multinacional alemana Hochtief (con sede en Essen); Ferrovial, con una división operativa activa en proyectos de transporte e infraestructuras en Europa Central; Telefónica, que opera en el país a través de Telefónica Deutschland (bajo la marca O2); Gestamp, con varias plantas de producción e I+D en Alemania; entidades financieras como Banco Santander y BBVA; retail -moda como Inditex y Mango-, etc. En el caso de GMV, grupo empresarial tecnológico español cuya relación con Alemania se remonta a sus orígenes, Mónica Martínez Walter, su presidenta, recuerda cómo el primer contrato se obtuvo en 1984 con el Centro Europeo de Operaciones Espaciales de la Agencia Espacial Europea (ESA), en Darmstadt. En la actualidad, su actividad en Alemania se desarrolla desde las sedes de Darmstadt y Gilching (planificación y control de misiones, navegación por satélite, procesamiento de datos espaciales y vigilancia de objetos que pueden representar un riesgo para los satélites, etc.). También participan en actividades relacionadas con la Estación Espacial Internacional y el Centro de Control Columbus, situado en Oberpfaffenhofen. GMV ha proporcionado a las Fuerzas Armadas alemanas soluciones para detectar y seguir objetos en el espacio, y ha desarrollado software para el centro alemán de vigilancia espacial del DLR. En
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