Revista de la Cámara de Comercio Alemana para España / Zeitschrift der Deutschen Handelskammer für Spanien 03-2021

11 economía HISPANO - ALEMANA Nº 3/2021 de la pandemia de Covid-19 marcaba el inicio, a principios de 2020, de la conocida como Década de la Acción, un periodo llamado a convertirse en la etapa crucial para acelerar la implementación de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible fijados por Naciones Unidas en 2015 para alcanzar un mundo más sostenible y próspero para el año 2030. En contraste con estas expectativas, la crisis sanitaria y económica desatada por el coronavirus ponía a prueba los cimientos de la economía y la sociedad mundial, afectando sustancialmente a distintos objetivos - incremento de la pobreza (ODS 1), deterioro de la salud y bienestar de amplios grupos sociales (ODS 3) y aumento del desempleo (ODS 8) - y evidenciando la necesidad de integrar políticas sostenibles como único itinerario posible para una lograr una recuperación sólida y duradera a todos los niveles. Fenómenos como el calentamiento global, la deforestación, la pérdida de la biodiversidad, la intensificación agrícola y ganadera o el comercio de especies silvestres, según los expertos, estarían actuando como caldo de cultivo para la aparición de pandemias globales como la Covid-19. Así lo recoge el informe ‘Hacer las paces con la naturaleza: Plan científico para hacer frente a las emergencias del clima, la biodiversidad y la contaminación’, publicado por Naciones Unidas a principios del 2021, que sostiene que la actual degradación ecológica propiciaría la propagación de la zoonosis o transmisión de patógenos de los animales a los seres humanos. Según este supuesto, la pandemia se sumaría a un amplio catálogo de señales de alarma que hacen reflexionar sobre la viabilidad del actual sistema productivo. Para Ángel Fernández, presidente de la Fundación para la Economía Circular, este modelo económico lineal consistente en extraer materias primas, fabricar, consumir y eliminar “está dando claros síntomas de agotamiento, no solo por sus efectos colaterales sobre el cambio climático y la pérdida de biodiversidad. Sabemos que los recursos son finitos y que están muy próximos a su agotamiento, lo que muestra la urgencia del tránsito a un nuevo paradigma circular”, advierte. Anteestarealidad, lasostenibilidadhaacrecentado notablemente su papel en las agendas políticas nacionales e internacionales como única opción plausible para una recuperación y crecimiento económico a futuro de la economía mundial. El Pacto Verde Europeo lanzado en 2020 por el Ejecutivo comunitario ofrece una hoja de ruta para dotar a la UE de una economía sostenible, buscando la máxima eficiencia ambiental y sentando las bases para un cambio sistémico orientado a las nuevas necesidades sociales y medioambientales. En línea con estos objetivosmarcados desdeBruselas, desde España se está impulsandoelPlanNacionaldeRecuperación, TransformaciónyResiliencia, que guiará hasta 2023 la ejecución de 72.000millones de euros de fondos europeos y movilizará el 50% de los recursos con los que cuenta España gracias al instrumento Next Generation EU, una herramienta llamada a fomentar las alianzas entre empresas y administraciones. En clave nacional la Ley de Cambio Climático y Transición Energética, aprobada el pasado mes de mayo, se configura asimismo como una de las llaves maestras para la modernización y transformación del modelo energético nacional. Para ello, marca una reducción de al menos el 23% de las emisiones para 2030, establece como objetivo la aportación de un 42%de energía de fuentes renovables en el consumo de energía final, y conseguir que al menos el 74% de la energía del sistema eléctrico provenga de energías renovables. El agotamiento de la economía lineal Según revela el informe de Forética ‘Máxima ambición circular para la década de la acción’, desde el año 2000, la extracción de recursos naturales se ha acelerado exponencialmente, con un aumento de un 3,2% anual en España. Esta aceleración está generando un gran déficit a nivel de recursos disponibles y es que cada año, según datos deWWF, consumimos un 20% más de los recursos que se pueden regenerar a escala global. “Si continuamos consumiendo a este ritmo, en 2050 necesitaremos casi tres planetas para sostener nuestros modos de vida”, señalan desde la organización. Citando datos de la OCDE, el estudio augura que si el crecimiento esperado de la población mundial -un 36%más en 2060 en relación a 2017- tiene lugar en un escenario de producción y consumo como el actual en los países desarrollados, el uso global de materias primas se duplicaría, pasando de 89.000millones de toneladas en 2017 a 167.000 millones de toneladas en 2060, provocando un impacto irreversible sobre el medio ambiente y la sociedad. En el caso de España, desde Forética estiman que el país necesitaría más de 2,5 veces la superficie del territorio nacional para satisfacer las necesidades de su economía, lo que supondría un gran impacto ambiental y un elevado grado de dependencia frente a las importaciones. “El crecimiento económico hasta ahora ha estado basado en un modelo lineal en el que consumimos recursos equivalentes a 1,75 planetas. En este sentido, cabe recordar que la mitad de las emisiones totales de gases de efecto invernadero y más del 90 % de la pérdida de biodiversidad y el estrés hídrico se debena la extracción y al tratamiento de los recursos”, apunta Sonia Ruiz, profesora e investigadora senior del Instituto de Innovación Social de Esade y fundadora de NOIMA, Sustainability Strategies. El estallido

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