Revista CCA 2-2020 web v.22 junio
11 economía HISPANO - ALEMANA Nº 2/2020 de la Industria 4.0, los rápidos avances hacia una movilidad eléctrica, conectada y autónoma, la transformación de los hábitos de consumo, la descarbonización del parque automovilístico y el crecimiento de los países emergentes confluyen en una suerte de tormenta perfecta que sitúa a la industria automotriz ante un profundo cambio de paradigma productivo y de negocio. El sector de la automoción, uno de los pilares básicos de las industrias alemana y española, se prepara para dar paso a un ecosistema de movilidad que incorpora a su tradicional cadena de valor nuevos agentes vinculados a los distintos tipos de usos y a todo el ciclo de vida del coche. Un intrincado panorama al que se enfrentaba el mundo del automóvil cuando, en los albores de 2020, sumaba un nuevo factor adicional a la ya compleja ecuación global. La crisis sanitaria y económica desatada por la expansión mundial de la Covid-19, suponía la paralización a nivel internacional de toda la cadena de valor, desde las fábricas de vehículos y componentes hasta los concesionarios y talleres. En España, uno de los países europeos más golpeados por la pandemia, el virus obligó a mediados de marzo al cierre temporal de las 17 plantas en España y a la aprobación de decenas de miles de expedientes temporales de regulación de empleo. Tras varias semanas de clausura y el anuncio del cierre definitivo de la factoría de Nissan en Barcelona a finales de 2020, las fábricas reactivan ya progresivamente su producción, mientras las principales patronales estiman una pérdida de ventas superior al 30% como consecuencia del frenazo de la producción. En medio de la tormenta perfecta España constituye uno de los grandes productores de automóviles del mundo, todo un referente en producción y exportación tanto de vehículos como de componentes. Tras Alemania, España es el segundo fabricante de automóviles a nivel europeo, el primer productor europeo de vehículos industriales y el octavo fabricante de vehículos a nivel mundial, puesto que volvía a recuperar a principios de 2020 en detrimento de Brasil gracias a un incremento de las exportaciones. De los 42 modelos de vehículos, 20 de ellos son en exclusiva mundial y salen de las 17 plantas españolas en las que grandes marcas como SEAT, Mercedes-Benz, Volkswagen, Renault, Ford, Iveco o PSA desarrollan su actividad. La automoción representa un sector estratégico de la economía española, a la que aporta un 10% del PIB y en la que ejerce un fuerte efecto tractor sobre otras múltiples industrias (componentes, maquinaria y equipo, química, electrónica, textil, etc.) y sectores (comercialización, financiación, seguros, etc .) Según los datos de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC), en 2019 las plantas españolas fabricaron 2,8 millones de vehículos, un 0,1% más que el año precedente, de los que el 82% se dedicaron a la exportación a más de un centenar de países, con Alemania, Francia, Reino Unido e Italia a la cabeza. El sector del automóvil genera en torno al 19% de las exportaciones de la Los efectos disruptivos foto: SEAT
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