REVISTA/ZEITSCHRIFT ECONOMÍA HISPANO-ALEMANA 01/2020

30 economía HISPANO - ALEMANA Nº 1/2020 Internacionalización ¿Considera la trayectoria de su empresa representativa para el mundo del emprendimiento en España? ¿Cuáles han sido los factores críticos para su éxito? Dentro del campo de la neurociencia, su empresa se ha especializado en el diseño de sensores que miden nuestras reacciones fisiológicas junto con algoritmos que analizan estas últimas. ¿Cómo nos podemos imaginar estas interfaces cerebro-computador? ¿Qué casos de usos se le puede dar a nivel del consumidor final? Lo cierto es que, con nuestros orígenes, y tal como se ha desarrollado la empresa, no creo que podamos decir que sea- mos representativos del emprendimiento en España. Es más, me atrevería a decir que somos una empresa un poco atí- pica: una empresa nacida de la universidad para desarrollar una Deep Tech, es decir, una tecnología transversal que puede ser aplicada en infinitas verticales. Piensa en el potencial que tiene “leer el cerebro humano”: ¡las aplicaciones son infinitas! Por lo general, la mayoría de startups están mucho más focalizadas en una necesidad concreta para la que buscan una solución concreta. Nosotros invertimos mucho en I+D para avanzar más en ese conocimiento transversal y vamos levantando verticales en distintos mercados de una forma muy ágil a nivel tecnológico (academia, neuromarketing, salud, control de máquinas…) pero lento a nivel comercial. Al final, en una empresa Deep Tech te enfrentas a una carrera a largo plazo. A nivel estratégico debes ir con la visión a corto (sobrevivir) y a largo (lograr el conocimiento científico-técni- co y explorar las distintas aplicaciones y mercados). Sin em- bargo, si se consigue, el valor de la compañía se dispara. No creo que podamos decir que hayamos alcanzado el éxito a nivel empresarial (al menos con los KPIs estándar), sin embargo, sí que creo que tene- mos lo más importante para alcanzarlo: un equipo altamente cualificado a nivel técnico pero también a nivel creativo y emocional. Personas que proponen ideas de forma proactiva, que les gusta aprender, con una alta capacidad para resolver problemas, que trabajan en grupo apoyándose unos a otros, que son capaces de ver a la persona detrás de cada compañero, cliente, proveedor, voluntario… Este entorno de trabajo hace que me sienta muy afortunada y orgullosa de mi equipo, pero además me da la seguridad de saber que las cosas van a salir ade- lante incluso en los momentos más difíciles. Gracias a este equipo estoy con- vencida que Bitbrain va a seguir creciendo y de una forma cada vez más rápida. Como decíamos antes, las interfa- ces cerebro-computador pueden enten- derse como una Deep-tech, con múltiples aplicaciones. Ya empezamos a ver las pri- meras diademas que nos ayudan a dor- mir mejor, algunas que te guían para que puedas relajarte o incluso se está traba- jando para que en un futuro cercano (en 2 o 3 años) podamos entrenar nuestro ce- rebro a la carta con un dispositivo de bajo coste. Pero más allá de esto, en unos años es previsible que empecemos a interactuar con las máquinas solo con pensarlo (bús- quedas en internet, apagar/encender las luces, etc.) El diseño de estas interfaces cerebro-computador dependerá del tipo de aplicación y, por supuesto, del tipo de usuario a quién se dirija. En Bitbrain tenemos lo más importante para alcanzar el éxito empresarial: un equipo altamente cualificado a nivel técnico pero también a nivel creativo y emocional.

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