Revista/Zeitschrift Economía 2026-01 | Cámara de Comercio Alemana para España | AHK Spanien

28 economía HISPANO - ALEMANA Nº 1/2026 Desde mi experiencia, la escala es absolutamente clave. Hoy no se puede competir a nivel global, invertir en tecnologías complejas y asumir grandes programas industriales si no tienes tamaño y capacidad suficientes. En sectores estratégicos como la defensa, esto no es una cuestión teórica, ya que sin escala no hay competitividad ni autonomía. En España lo vemos con claridad. Contar con empresas industriales fuertes no solo refuerza el tejido productivo nacional, sino que nos permite estar en los grandes proyectos europeos como socios industriales de primer nivel. Y eso marca una gran diferencia. Indra Group ya ha demostrado esa capacidad de liderazgo y colaboración en Europa en el marco del Fondo Europeo de Defensa, en el que ha participado en más de 70 proyectos y ha liderado 10 de ellos en ámbitos de gran relevancia para el futuro de la defensa, como mando y control o ciberdefensa. Otro buen ejemplo es el programa FCAS/NGWS, un programa impulsado por Alemania, Francia y España, como socios a partes iguales, que han designado a las empresas Airbus GmbH, Dassault Aviation e Indra como coordinadores nacionales. Indra ya ha subcontratado en el FCAS el 30% de la actividad a través de 69 socios tecnológicos, de los cuales más del 50% son pymes, startups, o centros de investigación. Si algo hemos aprendido en los últimos años es que la soberanía tecnológica europea no se construye desde la fragmentación. Se construye desde empresas sólidas que cooperan entre sí y que tienen la escala necesaria para competir en igualdad de condiciones a nivel global. Avanzar en consolidación y alianzas industriales es ganar capacidad, reducir dependencias externas y trabajar de forma más eficiente. Enfoque Reindustrialización La colaboración con Alemania es prioritaria porque suma exactamente lo que Europa necesita en este momento: una base industrial sólida, un alto nivel tecnológico y una gran capacidad de ejecución. En ámbitos estratégicos como la defensa, el espacio o las tecnologías críticas, trabajar con Alemania nos permite abordar proyectos de mayor tamaño y complejidad, con reglas claras y una cadena de suministro bien integrada desde el inicio. Este tipo de cooperación es fundamental porque convierte la ambición política europea en capacidad industrial real. Compartir estándares, planificación y producción reduce dependencias externas, mejora la eficiencia y acelera los plazos de ejecución. Además, permite que las empresas europeas ganen experiencia conjunta en programas complejos, algo imprescindible para competir a nivel global. La colaboración hispano-alemana es, por tanto, una palanca relevante para avanzar hacia una industria europea más integrada y más autónoma y también para que España tenga un papel relevante en los grandes proyectos que van a marcar el futuro de Europa. Hay programas estratégicos que, por su tamaño y complejidad, ningún país puede asumir en solitario y solo desde la cooperación industrial entre socios fuertes podremos afrontarlos con garantías. En nuestro caso, en el ámbito de la defensa, Indra Group tiene un acuerdo estratégico de cooperación con Rheinmetall en el ámbito de vehículos blindados y hemos colaborado y vamos a seguir haciéndolo en la modernización del Sistema de Combate del Leopard 2E. También llevamos muchos años colaborando con Airbus o con Hensoldt en grandes programas como el A-400M o el Eurofighter o con ThyssenKrupp en comunicaciones satelitales para el dominio naval. En ámbitos como la defensa, el espacio o las tecnologías críticas, la cooperación entre países europeos es cada vez más determinante, especialmente a través de programas industriales conjuntos. Alemania es un referente industrial en Europa y un socio clave en varios de estos proyectos. Desde su experiencia, ¿qué papel puede jugar la colaboración hispanoalemana para reforzar una base industrial europea más integrada, competitiva y capaz de ejecutar grandes programas estratégicos? Usted ha señalado en distintas ocasiones que Europa, y España en particular, necesita empresas de mayor tamaño para competir en un entorno global cada vez más exigente. ¿Hasta qué punto ganar escala y avanzar en procesos de consolidación y alianzas industriales es una condición indispensable para reforzar la competitividad y la soberanía tecnológica europeas? En la práctica, reindustrializar pasa por invertir en I+D, integrar a las pymes en proyectos de alto valor añadido y participar activamente en programas europeos

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