6 economía HISPANO - ALEMANA Nº 3/2025 Laut dem aktuellen Energiewende-Barometer 2025 der Deutschen Industrie- und Handelskammer (DIHK) sehen viele Unternehmen in Deutschland die Energiewende weiterhin kritisch – obwohl sie grundsätzlich Klimaziele unterstützen. Unsicherheit, hohe Energiepreise und Bürokratie bremsen Investitionen und gefährden die Wettbewerbsfähigkeit. An der Befragung beteiligten sich rund 3.600 Unternehmen aus allen Branchen und Regionen. Auf einer Skala von –100 bis +100 liegt der Barometerwert 2025 bei –8,3 Punkten. Damit hat sich die Stimmung gegenüber dem Vorjahr (–20 Punkte) leicht verbessert, bleibt aber negativ. Mehr als jedes dritte Unternehmen (36%) bewertet die Auswirkungen der Energiewende auf die eigene Wettbewerbsfähigkeit negativ, während nur etwa ein Viertel positive Effekte sieht. „In vielen Betrieben dominieren aktuell Skepsis und Verunsicherung“, sagt Achim Dercks, stellvertretender Hauptgeschäftsführer der DIHK. „Hohe Kosten, untragbare Bürokratie und die wirtschaftlich angespannte Lage führen dazu, dass weniger Mittel für Klimaschutz und Transformation zur Verfügung stehen.“ Besonders in der Industrie wächst der Trend, Standorte ins Ausland zu verlagern. „Hinzu kommt Unsicherheit darüber, welchen Kurs die neue Regierung in der Energiewende einschlägt. Die Folge: Die Unternehmen warten ab. Die Energiewende steht vielerorts auf Standby.“ Die Mehrheit der Unternehmen bekennt sich dennoch zu Klimazielen: 89% haben sich ein Ziel bis spätestens 2045 gesetzt. 43% planen, schon bis 2040 klimaneutral zu sein, 26% sogar bis 2030. 6% gaben an, bereits klimaneutral zu sein. Als größte Hürden nennen die Betriebe Bürokratie, unzureichende Informationen, fehlende Planungssicherheit, lange Genehmigungsverfahren und mangelhafte Infrastruktur. Auch die Energiepreise bleiben eine große Belastung. Etwa die Hälfte der Unternehmen meldet gestiegene Kosten für Strom und Wärme. 41% aller und 63% der Industrieunternehmen sehen sich durch hohe Energiepreise gegenüber internationalen Wettbewerbern benachteiligt. 59% der großen Industrieunternehmen (mehr als 500 Mitarbeitende) schränken daher ihre Produktion im Inland ein oder planen dies. Die Erwartungen an die Politik sind klar: 82% fordern niedrigere Steuern und Abgaben auf Strom, 81% bessere Rahmenbedingungen für Eigenversorgung und Direktstromverträge (PPAs). 72% der Unternehmen verlangen eine verlässliche Energie- und Netzinfrastruktur. w (rca) Según el actual Barómetro de la Transición Energética 2025 de la Cámara Alemana de Industria y Comercio (DIHK), muchas empresas en Alemania siguen viendo con escepticismo la transición energética, a pesar de que en principio apoyan los objetivos climáticos. La incertidumbre, los altos precios de la energía y la burocracia frenan las inversiones y ponen en riesgo la competitividad. En la encuesta participaron unas 3.600 empresas de todos los sectores y regiones. En una escala de –100 a +100, el valor del barómetro 2025 se sitúa en –8,3 puntos. Ello indica que el clima empresarial ha mejorado ligeramente en comparación con el año anterior (–20 puntos), aunque sigue siendo negativo. Más de una de cada tres empresas (36%) valora negativamente los efectos de la transición energética sobre su propia competitividad, mientras que solo alrededor de una cuarta parte percibe efectos positivos. “En muchas empresas predominan actualmente el escepticismo y la incertidumbre”, afirma Achim Dercks, director general adjunto de la Cámara Alemana de Industria y Comercio (DIHK). “Los altos costes, una burocracia insoportable y la tensa situación económica hacen que haya menos recursos disponibles para la protección del clima y la transformación”. En el sector industrial, en particular, crece la tenden- cia a trasladar las sedes al extranjero. “A esto se suma la incertidumbre sobre el rumbo que tomará el nuevo gobierno en materia de transición energética. ¿La consecuencia? Las empresas adoptan una postura de espera. En muchos lugares, la transición energética está en pausa”. No obstante, la mayoría de las empresas mantiene su compromiso con los objetivos climáticos: el 89% se ha fijado como meta ser climáticamente neutra, como máximo en 2045. Un 43% planea serlo ya en 2040, y un 26%, incluso antes de 2030. El 6% declaró ser ya climáticamente neutra. Las principales barreras mencionadas por las empresas son la burocracia, la falta de información, la ausencia de seguridad en la planificación, la lentitud de los procesos de autorización y unas infraestructuras deficientes. Los precios de la energía siguen siendo también una gran carga. Aproximadamente la mitad de las empresas reporta un aumento de los costes de electricidad y calefacción. El 41% de todas las empresas, y el 63% del sector industrial, consideran que los altos precios de la energía las colocan en desventaja frente a la competencia internacional. El 59% de las grandes empresas industriales (más de 500 empleados) han reducido su producción nacional o tienen planes para hacerlo. Las expectativas hacia la política son claras: el 82% reclama im- puestos y tasas más bajos sobre la electricidad y el 81% pide mejores condiciones marco para el autoabastecimiento y los contratos de electricidad directa (PPAs). Asímismo, el 72% de las empresas exige una infraestructura energética y de red fiable. w (rca) Noticias Encuesta DIHK: la transición energética afecta a la competitividad de muchas empresas DIHK-Umfrage: Energiewende belastet Wettbewerbsfähigkeit vieler Betriebe
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