11 economía HISPANO - ALEMANA Nº 3/2025 y UX: Diseñar experiencias que fidelizan’, fue el título de la tercera jornada organizada por la Cámara de Comercio Alemana para España, dentro de sus AHK Innovation Talks, en línea con el lema anual de la Cámara. Este encuentro, antesala del IX Encuentro Empresarial Hispano-Alemán (23 de octubre, Madrid), abordó cuestiones en torno al ‘círculo virtuoso’ de la innovación que estuvieron precedidas por los dos primeros encuentros: el centrado en los modelos organizativos flexibles o ‘Liquid Real Estate’ y en cómo estos favorecen la innovación interna y, el segundo, en la transformación digital, la industria 4.0, gemelos digitales, ‘edge computing’, asistentes virtuales e IA aplicada a la cadena de valor. ‘Cambio’, ‘mejora’, ‘novedad’, ‘originalidad’, ‘invención’ y ‘perfeccionamiento’ son los sinónimos recogidos por la RAE… ideas que, en todo caso, representan el concepto de ‘innovación’ en su más amplio sentido, tanto en forma de trabajar como en forma de pensar. Como una manera no solo de crecer, sino, incluso, de sobrevivir, en la economía del siglo XXI, en línea con el pensamiento formulado por Theodore Levitt (Harvard Business School), “Creatividad es pensar en nuevas ideas. Innovación es hacer cosas.” “La innovación”, destaca Guillermo Dorronsoro, profesor de Management en Deusto Business School y director académico del Business Innovation Programme, “es hoy el principal motor de la competitividad empresarial. No se trata únicamente de generar nuevas tecnologías o productos, sino de transformar modelos de negocio, procesos y formas de organizarse para crear valor de manera sostenida”. Dichos y hechos que configuran, y cohesionan, empresas más resilientes en los actuales entornos que hace tiempo pasaron de lo VUCA (volátil, incierto…) a lo BANI (frágil, no lineal…, hasta incomprensible). Dorronsoro señala tres claves a tener en cuenta sobre la capacidad de la innovación para contribuir al crecimiento económico: genera productividad, al introducir soluciones más eficientes que permiten hacer más con menos recursos; abre nuevas oportunidades de mercado, al anticiparse a necesidades emergentes de clientes y sociedades y atrae talento y capital, configurando ecosistemas que retroalimentan el crecimiento. Innovación, sí o sí “La experiencia internacional”, continúa Dorronsoro, “muestra que las economías y sectores que apuestan de manera decidida por la innovación (invirtiendo en I+D, pero también en capacidades organizativas y humanas) son los que logran sostener ventajas competitivas en el largo plazo, con una capacidad estratégica permanente, integrada en la cultura de la empresa”. De cara al futuro, el especialista señala la importancia de combinar la innovación tecnológica con la innovación social y organizativa, generando soluciones que no solo hagan a las empresas más competitivas, sino que también contribuyan a una prosperidad compartida, la base de una competitividad empresarial duradera. ‘Innovación
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