Zeitschrift / Revista Economiía Hispano-Alemana 2022-03
11 economía HISPANO - ALEMANA Nº 3/2022 cuando parecían superarse los peores momentos de la pandemia de Covid-19, una tormenta perfecta comenzaba a cernirse sobre el mercado energético europeo. La fuerte reactivación económica que sucedía al parón productivo desencadenado por el virus y un importante incremento de la demanda de gas daban paso a una subida de precios sin precedentes en el Viejo Continente. Fuentes como el gas, el petróleo o el carbón cerraban el ejercicio registrando unas variaciones interanuales inéditas hasta entonces: +290%, +50% y 47%, respectivamente, según datos de la Agencia Internacional de la Energía, con el consiguiente impacto en los bolsillos de los ciudadanos y de las empresas europeas. Así lo ponía de manifiesto la encuesta Energy 4 Europe, desarrollada a comienzos de 2022 por la Cámara Alemana en colaboración con el Círculo de Empresarios y el Club de Exportadores e Inversores Españoles, en la que un 68% de las empresas españolas declaraban haber experimentado “mucho” o “bastante” impacto en su actividad como consecuencia del ascenso de los precios de la energía en 2021 y el 40% de ellas mostraba inquietud por los efectos sobre su competitividad. “La energía no solo es el motor de la economía, sino que constituye uno de los elementos que más influye en los costes de cualquier empresa y, por tanto, en la competitividad de un país. Los costes de la energía junto a los costes logísticos, también influidos por el coste de la energía, y los costes laborales son los tres pilares esenciales de la competitividad de la industria”, apunta José Luis López-Schümmer, Chief Representation Officer para Península Ibérica de Mercedes Benz España. Europa, ante el reto de la soberanía energética Con el inicio de 2022, lejos de aliviar la elevada presión sobre los precios energéticos, la invasión rusa de Ucrania y el inicio de un conflicto bélico en suelo europeo ponía en evidencia los riesgos de la fuerte dependencia europea de las importaciones energéticas de terceros países y sembraba incertidumbre sobre la seguridad del suministro energético internacional. Según el indicador específico para la “dependencia energética” de la Oficina Estadística de la Unión Europea Eurostat, el 57,5% de energía consumida por el bloque de los Veintisiete tiene su origen fuera de las fronteras comunitarias. El mercado europeo se encuentra actualmente dominado por exportadores como Rusia, Argelia o Noruega, con diferentes grados de influencia asociados al volumen de importación. Ante esta realidad, son múltiples las voces que, para garantizar el suministro ante eventuales cortes como el que ahora amenaza desde Rusia, abogan por una diversificación de las fuentes de energía y la puesta en marcha de nuevas infraestructuras como el MidCat, gasoducto impulsado por los gobiernos de España y Alemania que transportaría el gas natural excedente de las plantas de gas natural licuado (GNL) desde España al centro de Europa y cuya puesta en marcha se encuentra actualmente bloqueada por Francia. foto: Parque eólico marino West of Duddon Sands WODS, Iberdrola En 2021,
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