Revista de la Cámara de Comercio Alemana para España / Zeitschrift der Deutschen Handelskammer für Spanien 03-2021

69 economía HISPANO - ALEMANA Nº 3/2021 Universidad Politécnica de Madrid (UPM), Marsi Bionics ha centrado su actividad en el desarrollo de exoesqueletos para aplicaciones médicas e industriales dando prioridad a la transferencia al mercado de los resultados de la investigación. Su fundadora, Elena García Armada, investigadora científica del CSIC y miembro del jurado del Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica, había dedicado su tesis doctoral a la estabilidad de los robots caminantes y pensaba enfocar el conocimiento a los trabajadores en la industria pesada. Su investigación tomaría un nuevo rumbo después de que los padres de Daniela, una niña de 6 años con una tetraplejia causada por un accidente de tráfico, le solicitaran ayuda para su hija: el mercado comenzaba ya a integrar exoesqueletos para adultos parapléjicos, pero no existía una solución para los más pequeños. De esta manera, la experta en robótica se lanzaba a desarrollar el prototipo del primer exoesqueleto infantil del mundo, una estructura especialmente diseñada para niños que permite realizar ejercicios que retrasan las complicaciones asociadas a la atrofia muscular, mejorando su calidad y esperanza de vida. Tras ocho años de desarrollo y ensayos clínicos a los que se han ido sumando médicos y familias con otras patologías, el proyecto recibía su espaldarazo final el pasado mes de mayo, con la aprobación de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios para su comercialización en España y en el resto de países de la Unión Europea. Fabricada en aluminio y titanio y con unos 12 kilos de peso, esta tecnología está concebida para ayudar a la terapia de niños que padecen algún tipo de discapacidad motora, permitiéndoles incorporarse y reactivar la neuro-rehabilitación y tonificación de su musculatura. Jorge, un ‘superhéroe’ con piernas de acero Junto al equipo de Marsi Bionics, detrás de esta tecnología pionera se encuentra la historia de un grupo de niños con problemas de movilidad que con su participación en los ensayos clínicos han contribuido al éxito del proyecto al tiempo que mejoraban su calidad de vida con la ayuda terapéutica de este exoesqueleto. Historias como la de Jorge, un pequeño de 11 años con una lesión motora, que recientemente conseguía dar sus primeros pasos gracias a las sesiones con el Atlas 2030, en las que participa desde el pasado mes de enero en las instalaciones de Marsi Bionics en Madrid. Desde entonces, durante la hora y media que dura cada sesión, Jorge abandona su silla de ruedas para ponerse en pie y sentirse un auténtico ‘superhéroe’, tal y como explica su madre, Eva Muñoz, que refleja cada progreso alcanzado a través de la cuenta de Instagram @iron.jorge_011. “El exoesqueleto ha marcado un punto de inflexión en nuestra vida: de repente Jorge puede andar, lanzar una canasta o jugar a los bolos o al tiro con arco…”, señala. El camino hasta aquí no ha sido fácil. Las pruebas diagnósticas, consultas médicas y sesiones de fisioterapia han hecho que gran parte de la vida de Jorge haya sido una peregrinación por hospitales desde que un pediatra le detectara una hipotonía muscular. Todavía hoy el pequeño no cuenta con un diagnóstico certero, ya que la lesión que se observa en su cerebro no justifica que no camine ni sea capaz de articular correctamente, ni apenas hablar. “Cuando descubrimos hace dos años el exoesqueleto biónico, enseguida comprendimos que era la solución para sacar a Jorge de la inmovilidad de la silla de ruedas, algo que resulta clave para que su sistema digestivo funcione mejor, sus pulmones tengan más capacidad y evitar deformaciones de columna”, relatan sus padres. No se equivocaron. Eva recuerda la sonrisa de su hijo la primera vez que consiguió ponerse en pie: “Desde el primer momento parecía que el exoesqueleto estuviera hecho para él, fue realmente emotivo e indescriptible verle jugar por primera vez de pie junto a su hermana”. Trasdiezmesesdesesiones, laterapiahasuperado todas las expectativas de la familia. Además de contar conuna posturamás erguida y unamayor musculatura, el tratamiento se ha traducido también en una clara mejora de la autoestima y capacidad cognitiva de Jorge, que se muestra “muchomás seguro y participativo en el día a día e inclusoconsigue comunicarsemejor”. “Su sueño es poder llevarse el exoesqueleto al ‘cole’ y poder jugar con sus amigos”, confiesa Eva. Pero el desarrollo de este tratamiento y el acceso aél requierenfinanciación. Para facilitar el acceso deJorgeyde losotros tresniñosqueformanparte del programa,Marsi Bionicshaabiertoa travésde su página web (https://www.marsibionics.com/) una campaña de crowfunding con el objetivo de cubrir los costes anuales de la terapia de cada participante, estimados en unos 32.000 euros, permitiéndoles así continuar conella. La iniciativa contempla una opción de apadrinamiento empresarial que ofrece a las compañías cubrir, en el marco de su responsabilidad social corporativa, el tratamiento de cada uno de estos niños y contribuir además con ello a la investigación y democratización de esta tecnología. Asimismo,Marsi Bionics trabaja actualmente con las administraciones públicas para llevar esta tecnología a hospitales públicos y privados. “El objetivo es conseguir que cualquier familia con este problema pueda acceder al exoesqueleto y que este pueda llegar pronto a los hogares”, concluye Eva. El sueño de Jorge está cada vez más cerca. w Elena García Armada, fundadora de Marsi Bionics www.marsibionics.com

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