Revista/Zeitschrift Economía Hispano-Alemana 02-2021 | Junio/Juni 2021
39 economía HISPANO - ALEMANA Nº 2/2021 Tal y como se recoge en el informe ‘Claves e inversiones estratégicas para una España 5.0’, elaborado por PwC, solo con el upskilling profesional masivo de nuestra fuerza laboral, España podría obtener un aumento de la riqueza equivalente al 6,7% del PIB en 2030 y generar, adicionalmente, 220.000 nuevos puestos de trabajo. En las últimas semanas se han dado importantes pasos que van en la dirección adecuada y que buscan aunar posturas para alcanzar un ‘Pacto de Estado por la Industria’ que acelere la modernización, facilite la transición ecológica y la transformación digital e incremente la autonomía estratégica del sector industrial español. Este pacto, que adaptaría el actual marco regulatorio −Ley 21/1992− a los nuevos retos de digitalización y descarbonización, debería asentarse en las Directrices Generales de la Nueva Política Industrial Española 2030 , enmarcadas en la Agenda del Cambio, y alinearse con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. El marco legal óptimo para el avance hacia la España 5.0 se completa con otro texto legislativo largamente esperado y que, en este caso, establece desde hace unos días nuevas reglas del juego en el ámbito energético, como es la Ley de Cambio Climático. Confío plenamente en que esta Ley contribuya a convertir la movilidad eléctrica en un nuevo eje tractor de nuestra economía, incentive la rehabilitación de edificios y espacios para que interactúen con sus usuarios y entre sí, y ayude a crear infraestructuras más resilientes y eficientes que incorporen desde su concepción aspectos como el grid edge o el 5G. Hay que tener muy presente, en cada decisión estratégica que se adopte, que el mundo va a necesitar en el futuro generar 2,5 veces más electricidad de la que consume hoy para calentar edificios, mover vehículos o alimentar procesos industriales. Por ello, es imprescindible apostar de forma contundente por las fuentes renovables, que son las únicas que garantizarán la sostenibilidad, junto con una adecuada estrategia de almacenamiento conectado a la red para aumentar su fiabilidad. La propia sociedad nos marca el camino. Hace unos días, la patronal de fabricantes de automóviles, Anfac, certificaba un notable repunte en la compra de vehículos electrificados (+183% en eléctricos puros y +394% en híbridos PHEV en el tercer trimestre de 2020). Sin embargo, el crecimiento en infraestructuras de recarga era, en ese mismo periodo, casi nulo, de apenas una décima, lo que nos mantiene en el furgón de cola de la movilidad eléctrica en Europa. El propio Gobierno ha anunciado cambios drásticos para alcanzar los 50.000 puntos de recarga en 2023, y planes ambiciosos, como la construcción de una fábrica de baterías eléctricas en Cataluña. Ese es el camino. Tenemos que profundizar en estas tendencias que dibujan una sociedad más limpia, más sostenible y más digital. Es el momento de actuar para adecuar nuestro tejido productivo y definir qué papel queremos jugar en el mapa geoestratégico internacional que se está formando al calor de la actual revolución digital. España -y Europa, por extensión- tienen que luchar para alcanzar una posición de liderazgo relevante en el desarrollo de las tecnologías digitales que tan profundamente están cambiando el mundo. Tenemos que responsabilizarnos de la sostenibilidad y la protección del planeta y subirnos al tren de la innovación para, al mismo tiempo, forjar operadores locales líderes en sus sectores. En este contexto de inestabilidad e incertidumbre, la reflexión sobre cómo fortalecer nuestra industria debe ser la prioridad número uno en la toma de decisiones, tanto de las distintas administraciones, como de las propias empresas, ya que nos jugamos la posibilidad de seguir ofreciendo beneficios competitivos sostenibles a largo plazo. Hace unos días pudimos ver en Hannover Messe −la feria industrial más importante del mundo−, las tecnologías con mayor capacidad transformadora para la industria, entre ellas, el gemelo digital, que Siemens ya ha implementado en algunos de sus proyectos con clientes. Una solución capaz de realizar una copia virtual de toda la cadena de valor de una planta: diseño, planificación, operación y producción. Así, las empresas pueden simular todo virtualmente y proyectar líneas de producción y procesos de trabajo antes de que se pongan en marcha de forma real en la fábrica. Esto reduce claramente los tiempos, los costes y las tasas de error en el momento de la implementación, e incluso el personal puede ser formado antes de que comience a operar. Sin duda es un ejemplo de lo que la tecnología ya permite hacer y del potencial que ofrece una industria preparada y adaptada a los nuevos requerimientos del complejo mundo postcovid. No podemos no estar ahí. w EL INFORME ‘CLAVES E INVERSIONES ESTRATÉGICAS PARA UNA ESPAÑA 5.0’, ELABORADO POR PWC CON EL PATROCINIO DE SIEMENS, TIENE COMO OBJETIVO ESTABLECER UNA HOJA DE RUTA QUE PERMITA TRANSFORMAR LA ECONOMÍA Y ALCANZAR LA LLAMADA ESPAÑA 5.0: UN PAÍS MÁS SOSTENIBLE, BASADO EN UNA INDUSTRIA MÁS DIGITAL Y COMPETITIVA Y APOYADO EN EL DESARROLLO DE INFRAESTRUCTURAS MÁS INTELIGENTES Y EFICIENTES. INFORME ESPAÑA 5.0 https://www.ahk.es/espana50
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NjIyODI=