Revista Economía Hispano-Alemana 03-2020

40 economía HISPANO - ALEMANA Nº 3/2020 En el campo de la tecnología avanzada, los expertos en la materia señalan desde hace algún tiempo que los grupos tecnológicos americanos y chinos en particular son dominantes. ¿Esta observación es correcta? ¿Existen medidas concretas por parte de los responsables políticos europeos para garantizar que no se queden atrás en áreas como la Inteligencia Artificial o se necesita más trabajo en este ámbito? Los datos sobre la inversión en tecnologías avanzadas tanto en China como en Estados Unidos son muy reveladores de la situación en la que nos encontramos. Sin embargo, Europa tiene la oportunidad única de emprender con éxito la transición digital. La región cuenta con una industria de alto valor, líder en sectores importantes como la automoción, la industria aeroespacial, la química o la biotecnología, entre otras. Contamos con una de las plataformas industriales más fuertes de la tierra, con un mercado único que potenciar, proteger y mejorar. Todo ello, sustentado sobre unos valores comunes, históricamente compartidos, que Europa siempre ha defendido y debe seguir haciendo con más intensidad que nunca. Pese a estas fortalezas, no hemos sido capaces de crear campeones europeos mundiales en el ámbito tecnológico. Para el sector de las telecomunicaciones, uno de los obstáculos más importantes es la fragmentación del mercado. Existen más de 100 operadores móviles en Europa, mientras que en Estados Unidos y China se registran tres y cuatro, respectivamente. Nos encontramos ante una fragmen- tación excesiva y las políticas y la regulación debería cambiar para atraer más inversiones en nuevas infraestructuras y dejar así más margen para la innovación. También es importante modernizar los marcos normativos ante los profundos cambios producidos en los últimos años por la digitali- zación, asegurando una competencia justa por la cual se apliquen las mismas reglas a los mismos servicios y los consumidores puedan contar con la misma protección independientemente de la empresa que ofrezca el servicio o producto. Consciente de esta situación, la Unión Europea está haciendo esfuerzos enormes para alcanzar la soberanía digital. Recientemente en el discurso de la Unión, Ursula von der Leyen expresó el objetivo estratégico que se ha marcado la Comisión para hacer de este período la Década Digital de Europa. Comparto su visión cuando dice que necesitamos un plan común con objetivos claramente definidos para 2030, como la conectividad, las competencias y los servicios públicos digitales, siguiendo principios eminentemente europeos como el respeto a la privacidad, la libertad de expresión, el libre flujo de datos y la ciberseguridad. Sin embargo, la Unión Europea tiene un gran reto por delante, no puede seguir confiando en su poder regulador, sino que debe convertirse en una superpotencia tecnológica por sí misma. Los árbitros no ganan el juego. Europa perdió el liderazgo en la primera ola tecnológica y ahora debe aprovechar la siguiente más enfocada en capacidades industriales en las que tiene ventajas competitivas, como en el edge computing . Para ello es importante que además de las instituciones europeas, los Estados miembros alcancen acuerdos de ám- bito regional de importancia estratégica para crear economías de escala y eficiencias económicas en el ámbito tecnológico como, por ejemplo, el despliegue de la banda ancha o la aplicación de la IA. Por eso debemos movernos rápido. Este estatus certifica el conocimiento y la capacidad para brindar servicios relacionados con la seguridad en Azure y Microsoft 365, y poder ayudar así a los clientes a proteger de las amenazas cibernéticas sus identidades, sus datos y aplicaciones y sus end-points . Nuestro compromiso con la ci- berseguridad, la calidad máxima de nuestros servicios y la excelencia de nuestros expertos se ha visto además reforzada con la reciente adquisición de iHackLabs, una start-up especializada en entrenar a técnicos de ciber- seguridad. iHackLabs cuenta con plataformas virtuales que recrean entor- nos reales de ciberamenazas donde los especialistas en seguridad pueden entrenarse. Esta compañía integrada en Telefónica Tech nos permite no solo apostar por la formación permanente de los profesionales de Eleven Paths, sino también de sus clientes tanto del sector privado como de las Administraciones Públicas. Contribuimos así a poner remedio a uno de los problemas del mercado español y europeo: la falta de profesionales cuali- ficados en ciberseguridad. enfoque

RkJQdWJsaXNoZXIy NjIyODI=