Revista Economía Hispano-Alemana 03-2020

35 economía HISPANO - ALEMANA Nº 3/2020 Sr. Steck, las perspectivas, a veces “fantasiosas”, sobre la capacidad de la IA para controlar nuestras vidas en el futuro, obvian un debate previo relacionado con las infraestructuras. De hecho, éstas tienen que mejorarse para que la IA pueda aplicarse en todo su potencial y de forma remota haciendo uso del crecimiento exponencial de la computación. A día de hoy, todos los esfuerzos se centran en la expansión de la red 5G. Además, la Covid-19, al menos en España, ha alterado un poco el calendario. ¿Cuáles son los desafíos a los que se enfrentan en este campo las economías europeas y en particular la española? El cierre sin precedentes de las economías y de las sociedades debido a la pandemia de la Covid-19 ha dado lugar a una situación única y a una crisis económica y social de dimensiones históricas. Este episodio ha llevado al mundo a la recesión más abrupta en tiempos de paz desde el siglo XIX. El confinamiento ha acelerado la digitalización de forma vertiginosa y en solo unas semanas hemos avanzado lo que hubiéramos alcanzado en un lustro en condiciones de normalidad. La oficina se ha trasladado a casa a través del teletrabajo, los alumnos han estudiado conectados desde sus hogares, las empresas han vendido online y los restaurantes han comenzado a llevar su comida a las casas. Se puede decir que cuando el mundo físico se ha cerrado, el mundo digital quedaba abierto y más aún, ha apoyado de manera decisiva a nuestras economías y a vidas familiares y sociales. Hemos visto una explosión del tráfico: en nuestras redes en España se han llegado a registrar picos de hasta un 45% en banda ancha fija y de hasta un 25% en banda ancha móvil, así como de un 70% en voz. La Covid-19 ha demostrado que la infraestructura y los servicios digitales son indispensables en nuestras economías y sociedades y han evitado un impacto aún más severo en nuestras economías y en nuestras vidas. En consecuencia, el primer reto que querría mencionar aquí es la imperiosa necesidad de asegurar el despliegue de infraestructuras modernas de banda ancha como palanca indispensable para recuperar los ritmos de crecimiento anteriores, el mantenimiento del empleo y la provisión de servicios de carácter públicos como la educación o la sanidad. Sin una infraestructura de comunicación de alta capacidad la recuperación será mucho más lenta y costosa en todos los ámbitos. Por ello, el incremento de inversiones en redes de fibra ultrarrápida y de 5G debe convertirse en una prioridad fundamental para los representantes políticos. Además, este esfuerzo inversor debe venir

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