Revista CCA 3-2019 calidad media
18 economía HISPANO - ALEMANA Nº 3/2019 La digitalización como gran aliada La digitalización de los procesos productivos abre también un amplio abanico de posibilidades para mejorar la reciclabilidad a lo largo de la cadena de valor. El Big Data y la Inteligencia Artificial permiten medir y hacer predicciones precisas sobre el impacto en el medioambiente de ciertas actividades productivas y, a través de esta gestión inteligente basada en datos, mejorar la integración de las energías renovables o la gestión de residuos. Un ejemplo de ello es la herramienta GReTel, a través de la cual Telefónica lleva desde 2017 digitalizando la gestión de sus residuos en Europa y Latinoamérica permitiendo generar información útil como mediciones, ratios de reutilización, valorización y reciclado de residuos, etc. Esta tecnología contribuyó a que en 2018 se reutilizaran cerca de cinco millones de unidades de equipos de comunicaciones, fundamentalmente, teléfonos móviles, routers y decodificadores, un 43% más que el ejercicio anterior. Por otro lado, tecnologías como blockchain contribuyen a hacer realidad uno de los pilares de la economía circular: la trazabilidad absoluta de los recursos y procesos de transformación de un producto (energía, mano de obra y capital) a lo largo de todo su ciclo de vida. Esta tecnología descentralizada y distribuida confiere una identidad digital trazable y segura a cada producto, permitiendo que estos se comuniquen entre sí con el fin de optimizar su uso y disponibilidad. Esta información facilitada por las nuevas tecnologías resulta crucial en proyectos como el de Simbiosis Industrial, un nuevo modelo de cooperación territorial desarrollado por el centro de investigación y desarrollo tecnológico vasco Tecnalia, que consiste en la creación de redes de intercambio de materiales, subproductos y residuos entre empresas. El auge de estas nuevas tecnologías ha abierto también un proceso de transición de un sistema basado en la propiedad a otro nuevo modelo circular basado en el pago por uso y en plataformas para el intercambio de servicios. Este modelo genera incentivos para incrementar la vida de los productos y asigna más responsabilidad a los productores para la recogida, el tratamiento y la reutilización de los productos. Incentivos para la transformación A pesar de los múltiples pasos registrados en la implantación de este nuevo modelo económico, son diversas las voces que reclaman incentivos y medidas que impulsen la transición hacia la Economía Circular, sobre todo en la reducción de consumo de materiales y energías no renovables. En su informe Situación y evolución de la Economía Circular en España , la Fundación Cotec para la innovación señala la necesidad de una amplia reforma fiscal, que incluya medidas para dirigir la sociedad hacia la sostenibilidad, como por ejemplo la reducción de los impuestos sobre el trabajo y el aumento de los impuestos sobre el consumo de recursos no renovables en forma de materiales y combustibles fósiles. Según consideran desde esta institución, esta reforma fiscal debería “considerar la posibilidad de que los bienes producidos por materiales secundarios, en los que el IVA ya se ha pagado una vez, queden exentos de este impuesto”. Con ello, se pretende promover el uso de materiales secundarios y ayudar a corregir una situación en la que a menudo es menos costoso utilizar nuevos materiales que reciclarlos. foto: SIG Combibloc
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