Economia-Hispano-Alemana-02-2019

29 economía HISPANO - ALEMANA Nº 2/2019 Fundada en 2004 en Barcelona, PAL Robotics irrumpió aquel año en la emergente escena internacional de robots humanoides con la presentación del primer robot bípedo com- pletamente autónomo de Europa. Hoy en día la empresa, que cuenta con más de 35 inge- nieros de 11 nacionalidades, sigue diseñando soluciones robóticas a medida con aplicacio- nes de servicio e industria 4.0. Su robot StockBot, por ejemplo, está especializado en la auto- matización de inventario en el comercio mi- norista. Francesco Ferro, fundador y socio, dirige la empresa desde hace 10 años. Sr. Ferro, con TALOS, TIAGo Y REEM, PAL Robotics ha desarrollado en los últimos 15 años una serie de robots humanoides únicos en Europa. ¿Cuál es la historia empresarial detrás de su empresa con sede en Barcelona? ¿Por qué la especialización en robots humanoides? Los inicios de PAL Robotics se remontan 15 años atrás, cuando un grupo de cuatro ingenieros desarrollaron el primer robot humanoide autónomo de Europa, el REEM-A. Este prototipo medía 1,50 m y era capaz de andar y jugar al ajedrez y fue un gran hito en la historia de la robótica. Tras este éxito, el grupo de desarrolladores recibió otro encargo de la empresa de los Emiratos Árabes que ya había promovido el proyecto del REEM-A. El re- sultado fue el REEM-B, uno de los robots más avanzados de su época, en 2008. En ese momento el equipo decidió usar el know-how acumulado con el desarrollo de los primeros prototipos humanoides para desarrollar soluciones robóticas de servicio que mejoraran la calidad de vida de las personas. La robótica humanoide es una de nuestras principales ramas por varias razones, pese a ser uno de los tipos de robótica de más complejidad. Una de las principales es que los robots humanoides son los que mejor se adaptan a nuestro entorno: tienen piernas para subir escaleras, superar o evitar obstáculos tal y como lo hacemos nosotros. Hemos construido nuestro mundo a medida de los humanos, y si se introduce un robot humanoide en nuestros entornos del día a día, no hace falta adaptar ni condicionar el espacio. Finalmente, solo puntualizar que para ciertas finalidades es mejor que los robots tengan una arquitectura distinta a la humanoide. Por ejemplo, el robot StockBot, que cuenta inventario en tienda, o el robot autónomo móvil TIAGo Base, que traslada mercancías de un punto a otro en plantas in- dustriales, tienen una estructura física adaptada a la tarea con la que tienen que cumplir, algo que facilita en granmedida la realización de su función.

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